Para mediadores prejudiciales · Ley 26.589
Med es un asistente en Telegram. Le preguntás qué tenés para firmar y te lo dice en cinco segundos. Le decís «firmá» y firma las actas, los acuerdos y las notificaciones, uno por uno, con tu token o con tu Firma Digital Remota. Vos solo confirmás.
Med entra con tus credenciales, hace exactamente lo que harías vos —los mismos clics, en el mismo orden— y no se cansa, no se olvida y no se equivoca de audiencia. Cada acción que firma algo te pide confirmación antes.
Te lista las actas y actas acuerdo que esperan tu firma, con cuántos firmantes faltan y por qué no se puede firmar todavía, sin recorrer mediación por mediación.
El acta sola, solo el acuerdo, o todo junto. Busca la mediación, entra a la audiencia correcta, verifica que todos hayan firmado y firma con tu certificado.
Las del lápiz azul, una por una hasta que no queden. Sin esperas fijas: si el firmador tarda cinco segundos, tarda cinco segundos.
CUIL, contraseña, código de seis dígitos y PIN: Med los pone por vos. El código lo genera solo, a partir de tu semilla guardada, sin depender de que el teléfono esté a mano.
Toma las solicitudes pendientes de tu planilla, las carga en el Portal, genera el comprobante, manda el mail de autorización al requirente y anota el estado. Las que dan error, las reintenta.
Qué firmó, qué avisó, qué quedó pendiente. Un registro por acción, para que sepas qué hizo Med sin abrir el sistema.
Cargás usuario, contraseña y PIN una sola vez, por un enlace que dura un uso. Por el chat viaja solo la dirección, nunca la clave.
Vence cada mes. Med te avisa cuando está por vencer, antes de que un escrito salga sin ella.
El módulo que mira tus expedientes en el Poder Judicial y arma los escritos para cobrar. Antes de presentar, revisa el expediente: si ya se pidió o ya se cobró, no manda nada.
Tiempos medidos en una instalación en uso, sobre el registro de actividad de agosto y septiembre de 2026. Lo que tarda a mano es una estimación conservadora de lo que lleva el mismo trámite en el sistema del Ministerio.
Carga la solicitud en el Portal, genera el comprobante, manda el mail de autorización al requirente y anota el estado en tu planilla. Todo en un solo paso.
Buscar la mediación, entrar a la audiencia correcta, verificar que todos firmaron, el firmador, el token, el PIN, dos «Continuar». Med lo hace; vos confirmás una vez.
Las del lápiz azul, una tras otra, sin esperar de más entre una y la siguiente.
Entrar al SIGIM, ir a «Actas para firmar», leer la lista. Med te la trae al chat, con cuántos firmantes faltan en cada una.
Una mediadora con el movimiento de nuestra instalación —unas 120 actas, 60 notificaciones y 50 solicitudes por mes— le dedica al sistema del Ministerio alrededor de 17 horas mensuales. Con Med, poco más de 2. Eso son 14 horas al mes: 170 horas al año, veintidós jornadas completas que vuelven a ser tuyas.
Estimado con los tiempos medidos de Med y los tiempos a mano de arriba. Movelo con tus números:
Tres momentos reales, reproducidos paso a paso con los mensajes y los registros tal como salieron del sistema. Tocá «Reproducir» para verlos correr.
Preguntar, elegir, confirmar.
Registro real de una firma.
El Radar detecta, lee, arma y presenta.
Una mediadora activa figura en cientos de expedientes judiciales. Cada tanto un juez regula sus honorarios; si nadie lee esa cédula ese día, el honorario queda regulado y sin cobrar. Honorarios Radar mira todos los expedientes, todas las noches.
expedientes de una sola mediadora de CABA, relevados uno por uno. Ninguna persona los revisa todos.
regulaciones de honorarios encontradas entre ellos. Once eran de ella, firmes, y sin intimar.
llevaba sin reclamarse la más vieja. El plazo para pagar había vencido en octubre del año anterior.
De acá Med sacó $711.534,76, el plazo de diez días y que el IVA se adiciona. La intimación reclamó exactamente esa cifra, no la de la tabla.
Todo lo que muestra esta página salió de una instalación en uso. Los nombres se omiten; las cifras no.
Los precios están en UHOM, la misma unidad con la que se calculan los honorarios de mediación. Así el plan vale lo mismo en pesos constantes aunque la inflación mueva los números: se cobra en la cantidad de UHOM indicada, al valor que publica el Ministerio cada mes. Los importes en pesos son a título de ejemplo, al valor de septiembre de 2026 ($13.210).
Para sacarse el SIGIM de encima: saber qué hay y firmarlo desde el chat.
Todo el Plan Firma, más la carga de solicitudes: para quien inicia muchas mediaciones.
Para quien sospecha que hay honorarios regulados que nunca reclamó.
Para que el circuito completo lo haga Med y vos solo firmes.
Alta única de 10 UHOM: instalación en tu servidor, carga de credenciales, semilla del código de seis dígitos y la primera firma acompañada. Estudios con tres o más mediadores: 25 % menos por cada uno.
No. Cada firma pide confirmación en el chat, y las de escritos judiciales te mandan el PDF antes de ofrecer el botón. Presentar, mandar una cédula o iniciar una ejecución preguntan dos veces.
Con un conector que comparte el token por USB sobre la red, solo mientras la laptop está prendida y conectada. Si preferís no usar el token, Med firma con tu Firma Digital Remota: CUIL, contraseña, código de seis dígitos y PIN, todo desde la bóveda.
No. Med genera el código a partir de la semilla de tu Google Authenticator, que se extrae del QR de exportación en tu propio servidor. La imagen se descarta; la semilla queda cifrada.
Con tu usuario del Portal PJN, desde un navegador que corre en tu instalación. No usa atajos ni evade controles: hace lo mismo que harías vos, pero no se cansa y no se olvida.
Para lo repetido, no: Med hace los seis escritos, la cédula y el oficio al banco. Para lo que sale del guion —un juzgado que pide una aclaración, una apelación— te muestra el despacho y te avisa; la respuesta la escribe una persona. En expedientes reales eso pasa en una de cada cinco respuestas del juzgado.
No. Un segundo antes de presentar, Med abre el expediente y lee la grilla: si ese pedido ya está —lo hizo tu abogado hace meses, o el juzgado ya lo resolvió— o si ya hay un acuerdo de pago o una carta de pago, no presenta y te muestra qué encontró y de qué fecha. El expediente es la fuente de la verdad, no una planilla ni una factura.
Tocás «Está mal», decís qué y por qué, y si le das el dato correcto lo rehace ahí mismo. Además aprende: la próxima lectura recibe tu corrección como ejemplo.
En tu propio servidor. Las credenciales, los datos bancarios y las constancias viven en una bóveda cifrada; quien copie el disco se lleva un archivo inútil.
No. Med es una herramienta, no un estudio: tus honorarios son tuyos enteros.
En una demo conectamos tus credenciales y firmás tu primera acta desde el chat. Si además tenés expedientes en la Justicia, en una tarde te decimos cuánto hay para cobrar.